Después de 16 años sin actualizarse, la norma que regula el Equipo de Protección Personal (EPP) en México tuvo una revisión de fondo. La NOM-017-STPS-2024 fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 28 de marzo de 2025 y entró en vigor el 28 de septiembre de 2025, sustituyendo por completo a la versión anterior, la NOM-017-STPS-2008.
No es un ajuste cosmético: cambia lo que se espera de las empresas en cuanto a identificación de riesgos, gestión del equipo y documentación.
1. Un diagnóstico de riesgos más detallado
La versión anterior pedía identificar riesgos y proporcionar el EPP correspondiente. La actualización 2024 va más lejos: exige un diagnóstico explícito por puesto de trabajo y por área, que contemple riesgos físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psicosociales. Dos categorías quedan ahora definidas con mayor claridad que antes: el riesgo eléctrico dentro de los riesgos físicos, y la exposición a organismos vivos —virus, bacterias, hongos— dentro de los riesgos biológicos.
Para las empresas, esto significa que el análisis de riesgos ya no puede ser genérico: debe estar documentado puesto por puesto.
2. Más responsabilidad, de ambos lados
La norma amplía las obligaciones tanto del patrón como del trabajador. El empleador debe garantizar que el EPP entregado cumpla con las normas oficiales vigentes —o, en su defecto, con estándares internacionales reconocidos—, que tenga la talla y las características adecuadas para cada persona, y que sea compatible con el riesgo real identificado.
Del lado del trabajador, ya no basta con usar el equipo: la norma pide revisar sus condiciones antes, durante y después del turno, e informar de inmediato si deja de ofrecer protección adecuada.
3. Manejo del EPP contaminado
Uno de los cambios más relevantes es el que regula el equipo contaminado con sustancias químicas peligrosas o agentes biológicos. La norma prohíbe expresamente que esta ropa o equipo se lave en el domicilio del trabajador. Debe descontaminarse y lavarse dentro del centro de trabajo, o a través de un servicio especializado contratado para ello —una medida pensada para evitar que la contaminación se traslade a las familias de los trabajadores.
4. Registros más completos
La norma refuerza la obligación de mantener registros documentados sobre la entrega, revisión, mantenimiento, limpieza, resguardo y disposición final del EPP, así como de la capacitación asociada a su uso correcto. También se establece con más claridad cuándo un equipo debe destruirse o confinarse por estar obsoleto o dañado, en lugar de seguir en uso.
¿Por qué importa esto ahora?
El cambio no es solo un tema de cumplimiento documental. Las estadísticas oficiales del IMSS registraron 435,911 accidentes laborales en México durante 2024, de los cuales cerca de una cuarta parte estuvo relacionada con equipo de protección personal inadecuado o inexistente. La norma busca cerrar precisamente esa brecha.
No cumplir no solo implica una observación en una inspección de la STPS: implica exponer a los trabajadores a un riesgo que, con el equipo y los protocolos correctos, era evitable.
¿Cómo evaluar si tu empresa ya está alineada?
Una revisión rápida debería confirmar que:
- Existe un análisis de riesgos documentado por puesto de trabajo
- El EPP entregado corresponde a esos riesgos y a normas vigentes
- Hay un protocolo claro para equipo contaminado
- Se llevan registros de entrega, mantenimiento y capacitación
En Vive Seguridad ayudamos a las empresas a revisar su cumplimiento con la NOM-017-STPS-2024 y a integrar la documentación necesaria dentro de su Programa Interno de Protección Civil, en cualquier parte de México.
¿Quieres revisar cómo aplica esta norma a tu operación?
Escríbenos y lo vemos juntos.
💬 Cotizar por WhatsApp